jueves, 11 de febrero de 2016

DESALOJAR LAS IMAGENES Duty-Free Art


Duty-Free Art ; Hito Steyerl ; Museo Nacional de Arte Reina Sofía - 11 Nov 2015-21 Marzo 2016, Madrid.
Aurélia Noudelmann (erasmus)

                    ¿Qué valores y relaciones de poder podemos dar a las imágenes en una contemporáneidad donde nuestros ojos están constantemente abordados y saturados por una multitud de representaciones? La obra de Hito Steyerl presentada en el Museo Nacional de la Reina Sofía ofrece al espectador una colección de trabajos que requieren una reflexión, un juego sobre la relación que el tiene con las imágenes que puntúan, contaminan la vida diaria.
La exposición se centra en la práctica de vídeo, que posteriormente híbrida y conduce otros medios como el sonido, la fotografía, las instalaciones. Por lo tanto, desde la primera salla, la cuestión del informe de experiencia con la obra esta solicitada: el video Strike implica un diseño abismo de la pantalla que representa a sí misma una televisión; mientras que el soporte empleado para el vídeo no está contra la pared. Entonces, se puede pasar alrededor, apreciar la obra en movimiento y volumen, disfrutar de ella como un objeto, no solamente en su existencia de vídeo.
La artista presta una atención singular a las imágenes en hibridación y su recepción : el segundo video Guards se proyecta sobre un panel vertical, ligeramente doblada, el apoyo receptor de la imagen es, por tanto, diferente. Por otro lado, el video concebida como una historia dentro de un museo incorpora otros vídeos dentro de pinturas. Dando un valor de reportaje, la situación y el informe de evaluación se ve perturbado, preguntado.
El trabajo de vídeo se concede, de esta modo, de la condición de objeto, volumen, podemos apreciarle desde diferentes puntos de vista, como en Liquidity Inc en lo que vemos en primer lugar la parte posterior del vídeo que se desarrolla en sentido inverso. En la sala de instalación de diferentes paneles de ilusión óptica, se invita al espectador a moverse para accionar un movimiento en las obras. Se reúne su participación, y se libera, de este modo, una tensión entre la quietud y movimiento trabajada por el espectador. La recepción de imágenes depende necesariamente de su volumen, el movimiento, la mirada del observador.
En su viaje en la exposición, por encima de todo se invita al espectador a posicionarse, a encontrar una relación con las obras. Liquidity Inc nos invita a sentarse en FatBoys a lo largo de colchonetas de gimnasia, hasta estar totalmente tumbado en sillas en The Tower. Sin embargo, en este informe de contacto con las obras también revela una tensión entre el lugar del asiento y el hecho de colocar sur mirada sobre un objeto de arte: En Liquidity Inc, las colchonetas de gimnasia son también enganchados en las paredes, así como los primos instalados en bandejas de madera que son los mismos en los que el espectador va a sentarse y ver más vídeos en la salla contigua.
De este modo, el artista cuestiona el valor mantenida en comparación con los volúmenes y las imágenes, que parecen ser transmitido, a proliferar en forma de ecos visuales, audibles o táctiles a lo largo de la exposición. El espectador debe permanecer mucho tiempo al frente de las obras, el objetivo es que su mirada se cansada poco a poco.
Las distintas aulas están separadas y unidas por el mismo tiempo, los sonidos de los vídeos son escuchados en diferentes salas, patrones y colores están dispersos en varias obras: en la sala donde se trata de una instalación de varios paneles de ilusión óptica y colocado letreros en el suelo, el espacio de trabajo por líneas blancas se refleja en los bancos blancos de How not to be seen, a fucking didactic educational. Todo se transmite, se prolifera.
La hibridación y la proliferación que afecta a nuestros ojos y nuestra percepción es ubicuo en los videos presentados, en un acuerdo de reconocimiento con el espectador, donde se evocan muchas imágenes conocidas, incluidas las imágenes del manga en
Liquidity Inc que van de la onda de Hokusai modulada a diferentes filtros de color hasta los clips de las películas de Miyazaki. Otros videos solicitan imágenes de videojuegos que se juxtaponen con varios elementos en una forma de reportaje como en How not to be seen, generando con una forma fuerte del humor fuera de lo común, pero también con el testimonio de un mensaje de protesta singular. Por el contrasto generado por la fusión, el absurdo de los informes se renuncia. Se hibridan y contaminan las figuras, los hombres se convierten en píxeles, se desalojan todos los valores de los informes proporcionados a las imágenes. El mundo real y las imágenes son cónyuges, sus relaciónes se cuestionan, como se entiende en el video: "la gente invisible se refugia en el 3D. "
Así, la exposición Duty Free Art híbrida numerosos medios con la imagen. Por encima de todo ella cuestiona, juega, para desalojar el espacio en el que el espectador se enfrenta a las imágenes que se ve. La
crítica que se mueve siguiendo proviene de este malestar. Mediante un imaginario compartido y contemporáneo, el artista logra convocar una sensación de mareo en este enredo, pregunta y examina nuestra relación con el mundo envuelto en imágenes.

miércoles, 10 de febrero de 2016

The messenger. Hito Steyerl y la crítica visual.

Hito Steyerl. Duty-Free Art. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Cristina Salcedo Solís

La pobre imagen. “The poor Image”. Quizás podamos encuadrar (someramente) toda la obra y el pensamiento de la alemana Hito Steyerl, una de las artistas contemporáneas mejor consideradas del campo del vídeo-arte, dentro de esta locución. La pobre imagen que, como ella misma asegura en un artículo para la revista e-flux: has been uploaded, downloaded, shared, reformated, and reedited. It transforms quality into accesibility, exhibition value into cult value, films into clips, contemplation into distraction.

Resulta cuanto menos llamativa la paradoja en sus palabras, al menos en el contexto de la exposición acogida de la artista en el archiconocido Museo Reina Sofía: Duty-Free Art. En la muestra, en la que prima el llamado vídeo-arte, la voz de Steyerl es a la vez agonía e intento de profecía. Conjugando un lenguaje accesible con la (a ratos dudosa) crítica subversiva, la artista nos demuestra que, ciertamente, la contemplación se puede convertir en simple distracción y que el valor de exhibición puede transformarse en valor de culto (términos ya introducidos por Walter Benjamin en el siglo XX).

Steyerl se sirve del absoluto poder y omnipresencia de la imagen para poner en sobre aviso: Empty your mind. Be formless, shapeless, like water. Ésta expresión, que resume el contenido de “Liquidity Inc” (vídeo de 30 minutos sobre las vivencias de Jacob Wood, que perdió su trabajo cuando el banco de inversiones Lehman Brothers cayó en el año 2008) se antoja paradigmática en relación al conjunto de la muestra. En ella la artista nos quiere transmitir su señal, una luz que ilumina todo aquello que el ojo no percibe, los significados ocultos detrás de todo aquello que hemos normalizado. “Empty your mind”. Sí. Vacía tu mente, y sólo así podrás percibir la realidad despojada de influencias y condicionamientos sociales y culturales, dominados y conformados por una cultura visual repetitiva e insistente, sin olvidar, de nuevo, la parte subyacente de cualquier discurso, que es la que la artista pretende criticar y manifestar.

Se requiere atención absoluta. Puesto que tratamos con una muestra densa con pretensiones moralizantes, que se sirve del vídeo para criticar ciertas estructuras y realidades de la sociedad contemporánea (en obras que van desde el famoso discurso I Dreamed a Dream: Politics in the Age of Mass Art Production, del año 2013, hasta Lovely Andrea, del 2007) debemos dejar las convenciones a un lado e intentar comprender por qué Steyerl quiere demostrar unas circunstancias tan diversas, aunque, de entrada, el suyo pueda parecer un camino hacia la reivindicación algo trillado.

Atención, empero, que se ve frustrada debido a un display casi teatral que nos aleja de la contemplación y absorción del mensaje, así como de la concienciación visual y social. Tratamos, si, con la idea de un mensaje poderoso. Una crítica abordable (tanto feminista, como enfocada al concepto y a la realidad de la globalización o a la cultura de masas) que, no obstante, se ve eclipsada por la disposición de los elementos que completan el plano museográfico y que acompañan a la experiencia de visualización de los films (sillones, sillas y colchonetas dignas de los más variopintos establecimientos de mobiliario de diseño) para terminar por eliminar o condicionar la recepción de las ideas de Steyerl.


En resumen: aunque la muestra podría tener una potencia indudable, es más fácil ver a los visitantes disfrutando del ostentoso mobiliario o mareándose con las luces de colores que verles asimilando lo realmente importante. El ambiente escogido, entonces, convierte al que debería ser un espectador atento en un usuario distraído, que más parece estar en un “Ikea” que en una institución museística. 

DUTY-FREE ART

DUTY-FREE ART, HITO STEYERL EN EL MUSEO NACIONAL CENTRO DE ARTE REINA SOFIA, 11 NOVIEMBRE 2015- 21 MARZO 2016.

Fátima Moreno de Alborán de Cominges.

En esta exposición Hito Steyerl a través de una serie de videos realiza un proyecto un tanto desconcertante, ya que un primer momento no se entiende muy bien lo que se va a tratar pero según vas avanzando por las salas y visionando los diferentes videos, ves una clara denuncia de temas como la política, el feminismo, la corrupción, el multiculturalismo o los paraísos fiscales, que terminan haciéndote cuestionarte el sistema social actual.

Los videos se van visionando según vas avanzando por las salas totalmente ambientadas de tal manera que permiten una inversión casi total en la obra, ya que a veces oyes la música de los videos de las salas de al lado, lo que en algunos casos sumado a la incomodidad de muchos de los asientos hacen que la visualización de los vides se haga un poco pesada.

El primero de ellos titulado The Guards trata sobre el personal del museo, guardias que nos cuentan sus vivencias, el museo se convierte en una especie de refugio mientras las obras se convierten en antiguas noticias de tiroteos en la calle.

En la segunda sala encontramos un solo video, Liquidity Inc, donde se intercalan diferentes imágenes del mar, se hace alusión al agua un liquido que forma parte del 60% de nuestro cuerpo, esto lo enlaza con la economía, la liquidez, el dinero y el movimiento de este que esta en constante flujo, esto se enlaza con su critica a la sobreproducción actual de arte, que a dado lugar a que se pierda la idea de arte realizado por una maestro, cualquiera hoy en día puede ser un artista.

El asesinato de su amiga Andrea, marca claramente su obra, la sobreproducción actual del arte es enlazada con la producción de armas, desde su creación hasta que cualquiera podía tener un revolver, no hacia falta ningún tipo de entrenamiento para acceder a ella o usarlas, esto tiene también se ve en el campo de arte cuando Kodak saca sus primeras cámaras y las anuncia con la frase, `Tu aprieta el botón, nosotros hacemos el resto´. Este fácil acceso a los productos, ya sea una cámara o un revolver, a llevado a un cierto desorden social. El artista es visto ya como una forma de hacer dinero, en este panorama el arte contemporáneo aparece en almacenes libres de impuestos, lugares transitados todos los días, paraísos fiscales donde este se desarrolla.

Este facil acceso a las armas a llevado a que el museo desde muy temprano se convirtiera en un campo de batalla, pone como ejemplo el Louvre que antes de convertirse en un museo publico ya sufrió cinco ataques diferentes. Aparecen obras contemporáneas realizadas por ejemplos con balas usadas en la primera guerra mundial, una denuncia a las masacres que se producen y que forman parte de nuestro día a día aunque no tengamos noticias de ellas. Se ve claramente como la artista esta marcada por sus vivencias personales que marcan su obra, como es la muerte de su amiga Andrea que fue ejecutada extraoficialmente, tras esto su imagen se reproduce en manifestaciones, convirtiéndose en una imagen errante.


Hito Steyerl guía sus discursos mostrando los diferentes puntos de vista de la integración del arte en una sociedad consumista, que a llevado al arte  a ser un objeto más de consumo diario desplazando al maestro. Cada video, nos muestra algo diferente, una parte de discurso que completa lo anterior para terminar en conjunto con una gran critica al sistema del arte, la sobreproducción que a llevado a una gran saturación de imágenes, además de una denuncia social y política marcada principalmente por la muerte de su amiga.


F FOR DOUBLE FAKE.
Hito Steyerl. Duty-Free Art. Exposición 11 noviembre 2015-21 marzo 2016. Edificio Sabatini. Planta 3. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
MOGARRA CERVERA, Juan Antonio.

Dios creaba con el logos, el artista se vale del Strike (creativo). El spin que hacer girar las partículas e impone la construcción y el orden sobre la oscuridad catódica. Con el cincelado del artista endiosado se atisba el carácter satírico y el recurso al humor negro que impregna toda la muestra.

Las instalaciones monumentales juegan con la noción de toma de posesión del museo y todo su espacio como propio. Haciendo referencia a Diane Kruger  “your [institutional] Body is a battleground” propio de la crítica institucional. Esta crítica se puede afrontar de una manera directa –al modo de Haacke- o a través de giros, enmascaramientos que confundan al espectador, igual que la propia circulación de las imágenes e información en las estructuras de poder confunden a la sociedad.

Desde un primer momento se atenta contra los modos de ver del espectador, echando mano del vouyerismo de la sociedad de consumo y rompiendo continuamente las expectativas del espectador a través de la construcción de dualidades, mensajes contradictorios; “be water my friend” que llevan de la acción a la pasividad adaptativa y a focalizarse hacía lo que se nos pretende contar. Es la última fase de manipulación de los medios de control del pensamiento, la deglución de consignas filosóficas en pos de la mercantilización. Los recursos de la sociedad pop se evidencian en los relatos fílmicos construidos a través de escenas que se enlazan con un discurso que, en ocasiones, se muestra el mismo incoherente. Construye sistemas de relación mediante elementos literales tomados del cotidiano cuyo significado crítico emerge al llegar al punto de fractura de los elementos yuxtapuestos, como se evidencia en Lovely Andrea, un pseudo-documental al más puro estilo orsoiano. La idea de que la realidad no existía o por lo menos nos era inaccesible comenzó a gestarse en la filosofía kantiana. Para Kant las condiciones de posibilidad para ver o percibir algo, dependen del espacio y del tiempo. Las dos condiciones que se manejan en todo momento en las instalaciones del artista. Lo vemos de manera más evidente en Liquidity Inc donde se nos sumerge en una pecera que nos anestesia con su suministro de información, la estructura de baletudo descompuesta nos deja groguis y nos imposibilita percibir con claridad el mundo exterior. El ordenamiento estético de esta manera hace evidente lo que se hace visible y lo que no. Según Henry James “el poder de inducir lo invisible a partir de lo visible”.

A lo largo de la muestra se nos ofrece la construcción de un alter ego dual de la artista y su obra. La generación de un personaje contradictorio, el artista que en ocasiones “work hard for the money” y ahora nos ofrece su producto free. Aunque realmente nos exige el pago de un esfuerzo físico y mental si queremos llevarnos una conclusión con nosotros.
Después de todos los trucos, engaños y desafíos lanzados al visitante a través del los diferentes modos de ver y posicionarse, Steyerl cierra con la comodidad de la sociedad de consumo, la horizontalidad corporal y cerebral, introduciéndonos en el salón de casa, que focaliza y demanda nuestra atención con agresivos dispositivos sensoriales. The Tower nos devuelve a una realidad artificial, a una pretendida Babel que más bien se parece a “La Isla, donde sólo servimos de repuestos de los medios productivos, que nos mantienen sedados con los clichés de fantasía plástica que han creado para nosotros. Después de haber llamado nuestra atención temporalmente, nos anticipa en esta última sala los elementos que nos devolverán a la apatía una vez abandonemos el campo de batalla y volvamos a la Ivory tower.


Duty-Free Art: una realtà "a parte"

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
11 novembre 2015- 21 marzo 2016

La mostra "Duty-Free Art" è pensata come un percorso espositivo dell'opera svolta durante gli ultimi anni dall'artista tedesca Hito Steyerl (Munich, 1966).
La mostra, organizzata dal proprio museo e curata da João Fernandes, rappresenta il primo approdo dell'artista in Spagna. Durante il percorso si mostrano nelle diverse sale installazioni, schermi per lo più, situati all'interno di scenografie e ambientazioni che contribuiscono a creare a livello espositivo degli adeguati scenari per le performance dell'artista rappresentate attraverso i video.
La sua arte trova le sue radici più profonde nell'attenta analisi politica, sociale, economica e filosofica della post-modernità e nasce dalla riflessione sui gravi problemi che affliggono il mondo di oggi, come il terrorismo, le guerre, il controllo eccessivo, l'immigrazione. Indaga la realtà attraverso l'arte, sempre con un tocco di ironia e sarcasmo molto sottili.
La realtà che la Steyerl ci vuole descrivere e raccontare è una realtà fatta di video, videogiochi, performance, schermi ma soprattutto immagini. Come sappiamo, oggigiorno ciò che domina le società attuali è la cultura visuale, ed è lo stesso mezzo di rappresentazione utilizzato dall'artista che attraverso una serie di metafore ci vuole dare a intendere che oggi l'immagine è tutto, l'immagine è soldi ma l'immagine è soprattutto potere. Uno dei quesiti fondamentali che si pone è: come è possibile che in un mondo in cui ormai la visibilità è tutto e i mezzi di informazione così sviluppati, dove tutto sembra documentato e riportato all'attenzione delle persone, in realtà ci rendiamo sempre meno conto di ciò che ci accade intorno?
Nell'opera che porta il nome stesso della mostra Duty Free-Art, a parte spiegarci il legame che purtroppo l'arte intrattiene sovente con le autorità politiche, l'artista ci parla del ruolo stesso dell'arte contemporanea riprendendo la teoria della sua genealogia rappresentata attraverso un diagramma dal filosofo Peter Osborne con un approccio in più alle teorie kantiane. La Steyerl arriva alla conclusione che il ruolo dell'arte contemporanea è quello di creare un punto di rottura nel tempo e nello spazio. Ma dove trovare uno spazio stesso per l'arte in questa nuova e bizzarra realtà temporale e spaziale? L'esempio pratico possono essere i porti franchi (ragion per cui ce ne parla) in cui ciò che succede dentro è che spazio e tempo si infrangono e si riordinano in piccoli pezzi da cui risulta come dice la Steyerl "la gabbia senza confini chiamata arte contemporanea oggi".
Ma al di là delle opere e le tematiche trattate nel corso della mostra, mi chiedo: l'artista ha utilizzato come mezzi di rappresentazione elementi che fanno parte della nostra quotidianità per lo scopo di migliorarne la comprensibilità? Per simbolizzare che tutto ciò può essere capito da tutti? A chi si rivolge veramente? Purtroppo l'arte contemporanea spesso cade nel "cripticismo" della sua comprensibilità e relega noi a realizzare mere speculazioni interpretative, rendendone difficile l'accessibilità a un pubblico amplio e quindi destinandola effettivamente a un pubblico "marginale" di "intellettualoidi" (che diciamolo, forse neanche la maggior parte di loro ne capisce il significato). Se il suo fine è veramente quello di incentivare la riflessione nelle coscienze delle persone, chi sono queste persone? Un pubblico marginale composto da artisti, intellettuali e critici? Se come ci fa vedere l'artista il mondo è come un'immagine e le immagini si compongono di pixel, e i pixel siamo noi che possiamo contribuire a migliorare la risoluzione di suddetta immagine, questo piccolo gruppo di artisti, critici e intellettuali non sono altro che alcuni dei tanti pixel che compongono le immagini e i messaggi criptati della Steyerl. Questo sempre se l'obiettivo dell'artista era quello di lanciare un messaggio per tutti, o solo per alcuni, in questo caso lei è la prima a relegarci a uno stato di marginalità di cui tanto parla nelle sue opere.
Per concludere però vorrei aggiungere che di certo potrei (come altre mille persone) non aver capito a pieno il messaggio trasmesso da Hito Steyerl, ma non metto in dubbio che il suo proposito di creare attraverso le esposizioni uno spazio temporale a parte per darci l'opportunità di riflettere sui problemi del mondo e della società attuale non sia stato raggiunto. Forse ciò di cui ha bisogno la gente è una piccola scarica elettrica per ricordarsi che è viva, e che anche noi, marginali o no, formiamo parte di questo mondo così problematico.

Más allá de las apariencias

Duty-Free Art de Hito Steyerl es una exposición que nos invita a hacer una retrospectiva sobre la sociedad que estamos creando y sobre el yo, gracias a la ambientación de las salas con textos, conferencias, películas e instalaciones audiovisuales. Durante todo el recorrido el espectador se adentra en las profundidades de la sociedad, observando de manera analítica y detallada los problemas que nos afectan pero que obviamos al verlo de manera constante en nuestro día a día.
La obra de Hito es la primera vez que se exponen en España gracias a la iniciativa del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. A esta recopilación de obras se la añade una nueva pieza The Tower, realizada exclusivamente para esta exposición, además de una conferencia performativa que se produjo el día de la inauguración junto con el músico Kassem Mosse.

Nada más entrar a la exposición nos encontramos con una sala que cuenta únicamente con una televisión donde aparece la propia artista golpeando con un cincel la pantalla y apareciendo tras este gesto la palabra STRIKE. Este hecho ya nos adelanta que la exposición trata de golpear nuestros sentimientos de manera que tomemos conciencia de los problemas que se nos irá mostrando a lo largo de la exposición.

Tras este primer impacto, entramos en una sala oscura con una instalación audiovisual, Guards donde nos explica la problemática en la industria cultural, el museo. Los museos son vistos como lugares donde sentirnos seguros pero paradójicamente la artista los compara con campos de batalla, donde la única misión de los vigilantes es proteger a las obras de arte por delante de las propias personas. De esta forma se nos muestra a la Institución como un lugar frío y superfluo.

La exposición prosigue con otros 11 videos instalaciones donde nos muestra otros problemas de la sociedad como las consecuencias de las guerras, la excesiva importancia que está tomando la tecnología, la globalización y la superproducción, la violencia vista desde un videojuego o el cuestionamiento del género documental y la manipulación de los medios de comunicación a la hora de contar historias, como ocurre en November y en Lovely Andrea , donde la desaparición de Andrea Wolf y el bondage femenino son los protagonistas. Estas dos últimas piezas son un homenaje a su amiga Andrea Wolf

La exposición nos introduce en un estado de confusión desde que accedes a la primera sala, los continuos y extensos vídeos irrumpen en el psique del espectador, aportándole incertidumbre y desconcierto sobre la sociedad que nos rodea, dándonos cuenta de la situación deplorable en la que nos encontramos, donde lo cotidiano es el trabajo precario, la corrupción, los paraísos fiscales, las guerras, la militarización, el consumismo, la mujer como objeto sexual y la lucha de esta por la igualdad de género y el globalismo entre otros problemas.


La exposición nos transmite esta preocupación gracias a la perfecta adecuación del espacio a la exposición mediante sofás, cojines y sillas de diseño que permite contemplar al espectador de manera pasiva resaltando así la indiferencia que mostramos en nuestro día a día antes estos problemas. A pesar de esto, presenta algunos problemas museísticos que en mi opinión impide que el mensaje sea claro y conciso, el hecho de que toda la exposición se realice a partir de extensos vídeos hace que el espectador se sienta confuso y desbordado puesto que la información expuesta en cada vídeo es excesiva.  A pesar, de esto Duty-Free Art es una exposición que no dejará indiferente a nadie no solo por la crudeza de su mensaje sino también por la particularidad de su formato expositivo.

CÓDIGOS DE CONFUSIÓN

Duty-Free Art, Hito Steyerl en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, 11 Noviembre 2015- 21 Marzo 2016


Pablo J . Hernández Diego

“In any culture i am only interested in wathever is unspecific about it”, estas fueron las primeras palabras que escuché de Hito Steyerl, pertenecen al principio de un vídeo que presentaba su primera exposición monográfica “Circulacionismo” en MUAC el año 2014. Creo que esa frase es un buen comienzo para enfrentarse a la obra de esta artista alemana si no se sabía de ella.
 Datos, mapas, coordenadas, puertos, depósitos, industrias, cárcel, confusión, cultura, basura, rutas, líquido, fluidez y máquinas que establecen una era “post-humana”, entre otros. Diseccionar el discurso expositivo de Hito Steyerl es complicado si no se tiene conciencia de un proceso oscuro, digitalizado e insensible de globalizar  la información, lo cual produce una mezcla de confusión, pasividad y, paradójicamente, desinformación.
 El Centro de Arte Reina Sofía ha querido reunir obras de esta artista siendo la primera vez que se pueden ver en España, incluyendo una que se ha realizado específicamente para esta exposición: The Tower. Bajo el nombre “Duty-Free Art”, la muestra crea un ambiente de desconcierto debido a toda la información reunida a través de los 13 videomontajes, por lo que deglutir la exposición será complicado, haciendo que uno salga confuso por lo que acaba de ver.
 La primera obra, Strike, nos muestra un golpe a la tecnología, una materialización de las corrientes de información y pensamiento que ahora no son más que códigos binarios almacenados, viajando de un lado a otro, de máquina a máquina. Guards nos presenta a dos policías con formación militar aplicando esas técnicas en un museo, lo que nos hace pensar que el museo actúe como enemigo o que nosotros seamos los enemigos potenciales del museo, si la relacionamos con Duty-Free Art nos damos cuenta de que el arte que reside en las zonas portuarias francas se convierte en un objeto de protección frente a un enemigo, un arte al que muy pocos pueden acceder y que forma parte de un museo-almacén donde la obra ha perdido la función que tuviera , convirtiéndolas en meros objetos manufacturados. Observamos también el museo como lugar de refugio, no solo para el arte, sino para las personas que escapan a su destino, espacios que por un instante no tienen un sentido, guaridas para refugiados, escenarios de guerra, almacenes de historias.
The tower y Liquidity, Inc nos muestran una realidad perversa que podemos observar sentados cómodamente en la misma obra. Sin embargo, esta inmersión que te permite los sillones y cojines se ve perturbada por la saturación de imágenes que la artista proyecta: la equiparación del clima con el terror a través de conceptos mercantilistas y meteorológicos, la diversión del videojuego en una habitación adecuada para ello con la confusión de las imágenes  reales y ficticias que denuncia los museos ocultos a los que nunca tendremos acceso.
Después de precipitarnos al vacío en In Free Fall, salimos de la muestra con la misma sensación: no sabemos donde hemos aterrizado ni que es esa información reveladora que acabamos de recibir en el viaje. Solo oímos voces, ruido, explosiones, disparos y música alta, en contraposición a un espacio donde solo hay silencio, guardias, oscuridad, no hay visitantes, solo pitidos de máquinas, cables, un laberinto de pasillos interminables donde se gestan todas las relaciones mundiales mercantiles e informativas, un lugar que no podemos palpar, ver o sentir. Se trata de un entramado de ideas complicadas de relacionar, una panoplia tecnológica. Por esta misma razón expliqué al principio que es muy complicado diseccionar la obra de Hito Steyerl si no te tiene conciencia de una serie de factores y, aún teniéndola, uno no sabe si ha conseguido entender su mensaje completo.